
ELENA MASERAS, LA PRIMERA MUJER QUE PUDO MATRICULARSE EN UNA UNIVERSIDAD
María Elena Maseras Ribera (Vilaseca, Tarragona; 25 de mayo de 1853 - Mahón, Menorca; 1905), más conocida como Elena Maseras, fue una médica, pedagoga y profesora española. La primera mujer matriculada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona el curso 1872-73.
Nacida en el seno de una familia de médicos, heredó su gusto familiar por la medicina, decidiendo esta vocación al finalizar el bachillerato de Arte con unas excelentes calificaciones. Su acceso a los estudios de Medicina no fueron fáciles, pues en la época las mujeres no podían asistir oficialmente a las clases en la universidad, siéndoles posible sólo la asistencia como oyentes (sin derecho a exámenes); para poder obtener el título, podían estudiar en el propio hogar, con tutela de profesores, y luego tenían que solicitar un permiso especial del Ministerio de Fomento.
María Elena, por tanto, tuvo que recibir las clases en privado en un principio, no pudiendo incorporarse a la universidad hasta que Narciso Carbón, catedrático de Terapéutica, la admite en su aula, tras autorizar el Rey Amadeo I, mediante una Real Orden, la posibilidad de que las mujeres estudiaran oficialmente Medicina; su primera entrada en el aula fue recibida con aplausos por parte de sus compañeros. Ella fue la primera matriculada oficialmente como mujer en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, el curso 1872-73; otras habían accedido anteriormente, pero vestidas con prendas masculinas.
Ya desde su bachillerato en Arte, Maseras había llamado la atención, puesto que fue nombrada en varios periódicos nacionales y regionales (algunos, tan lejanos de Barcelona como la Crónica de Badajoz o el Diario de Córdoba), prueba de la proeza que había conseguido.
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EVA PERÓN
Eva María Duarte (Junín o área rural de Los Toldos,1 7 de mayo de 1919-Buenos Aires, 26 de julio de 1952), también llamada María Eva Duarte de Perón y más conocida como Eva Perón o monónimamente como Evita, fue una dirigente política y actrizargentina. Se casó con Juan Domingo Perón en 1945 y tras la asunción de éste como presidente de la Nación Argentina el año siguiente, se convirtió en primera dama. Fue presidenta del Partido Peronista Femenino y de la Fundación Eva Perón, y declarada oficialmente "Jefa Espiritual de la Nación", en 1952.
De origen humilde, migró a los quince años a la ciudad de Buenos Aires, donde se dedicó a la actuación, alcanzando renombre en el teatro, el radioteatro y el cine. En 1943 fue una de las fundadoras de la Asociación Radial Argentina (ARA), siendo elegida presidenta.
En 1944 conoció a Juan Domingo Perón, entonces secretario de Trabajo y previsión, en un acto relacionado con la ayuda a las víctimas del terremoto de San Juan. El encuentro ocurrió, supuestamente, en el famoso estadio Luna Park. Ya casada con él, participó activamente en la campaña electoral de su marido en 1946, siendo la primera mujer argentina en hacerlo.
En 1947, impulsó y consiguió la sanción de la ley de sufragio femenino. Tras lograr la igualdad política entre los hombres y las mujeres, buscó luego la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida a través del artículo 39 de la Constitución de 1949.
En 1949 fundó el Partido Peronista Femenino, que presidió hasta su muerte. Desarrolló una amplia acción social a través de la Fundación Eva Perón, dirigida a los grupos más carenciados.
La fundación Eva Perón construyó hospitales, asilos, escuelas, impulsó el turismo social creando colonias de vacaciones, difundió el deporte entre los niños mediante campeonatos que abarcaron a toda la población, otorgó becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promocionó a la mujer en diversas facetas.
Adoptó una posición activa en las luchas por los derechos sociales y laborales, y se constituyó en vínculo directo entre Juan Domingo Perón y los sindicatos. En 1951, debido a las primeras elecciones presidenciales con sufragio universal, el movimiento obrero propuso a Evita, como la llamaba la población, como candidata a vicepresidenta. Sin embargo, ella renunció a la candidatura el 31 de agosto, conocido como el Día del Renunciamiento, presionada por las luchas internas en el peronismo y la sociedad ante la eventualidad de que una mujer apoyada por el sindicalismo pudiera llegar a vicepresidencia.
Debido a haber padecido un fulminante cáncer de cuello de útero, falleció el 26 de julio de 1952, a la edad de 33 años. Recibió honores oficiales, siendo velada en el Congreso de la Nación y en la central sindical (CGT), con un reconocimiento multitudinario sin antecedentes en el país. Su cuerpo fue embalsamado y ubicado en la CGT. La dictadura cívico-militar autodenominada Revolución Libertadora secuestró y profanó su cadáver en 1955, ocultándolo durante dieciséis años.
Escribió dos libros, La razón de mi vida en 1951 y Mi mensaje en 1952, y recibió numerosos honores, entre ellos el título de Jefa Espiritual de la Nación, la gran Orden de Isabel la Católica en España de manos de Francisco Franco, la distinción de Mujer del Bicentenario, la Gran Cruz de Honor de la Cruz Roja Argentina, la Distinción del Reconocimiento de Primera Categoría de la CGT, la Gran Medalla a la Lealtad Peronista en Grado Extraordinario y el Collar de la Orden del Libertador General San Martín, la máxima distinción argentina. Se han producido además numerosas películas, musicales, obras teatrales, novelas y composiciones musicales sobre Eva Duarte de Perón.

CLARA CAMPOAMOR
Clara Campoamor Rodríguez fue una abogada, escritora, política y defensora de los derechos de la mujer española. Creó la Unión Republicana Femenina y fue una de las principales impulsoras del sufragio femenino en España, que se logró en 1931, y por primera vez fue ejercido por las mujeres en las elecciones de 1933. A causa de la Guerra Civil tuvo que huir de España y finalmente murió exiliada en Suiza
Tras proclamarse la Segunda República, Clara Campoamor fue elegida diputada por la circunscripción de la ciudad de Madrid en las elecciones de 1931 (entonces las mujeres podían ser elegidas, pero no ser electoras) por el Partido Radical, al que se había afiliado por haberse proclamado este "republicano, liberal, laico y democrático", constantes de su propio ideario político.
Durante el periodo de las Cortes Constituyentes de 1931 formó parte del equipo que elaboró el proyecto de la Constitución de la nueva República integrada por veintiún diputados. En dicho organismo luchó por establecer la no discriminación por razón de sexo, la igualdad jurídica de los hijos e hijas habidos dentro y fuera del matrimonio, el divorcio y el sufragio universal, a menudo llamado “voto femenino”. Consiguió todo, excepto lo relativo al voto, que tuvo que debatirse en las Cortes de España.
Ni ella ni Victoria Kent consiguieron renovar sus escaños en las elecciones de 1933. En 1934, Clara Campoamor abandonó el Partido Radical por su subordinación a la CEDA y los excesos en la represión de la insurrección revolucionaria en Asturias. Pero cuando ese mismo año, intentó (con la mediación de Santiago Casares Quiroga) unirse a Izquierda Republicana (fusión de radicalsocialistas, azañistas y galleguistas), su admisión fue denegada.
